No me gusta el drama. Ni escribir ni describir. Se cuenta el drama bajo la absurda objetividad de pensar que un@ no está en el escenario y que las cosas pasan a otr@s. Hay dramas que te asaltan en el salón de tu casa. Y otros que nos esperan a la vuelta de cualquier esquina, mañana, hoy, ahora..."Vendrán por tí, por mí, por todos..." Es cierto que nos adiestran en el arte dramático desde siempre: "¿A quién quieres más a papá o a mamá?" , "¿Quieres ser mala y no dejar el juguete a tu hermano pequeño?, o, luego más después: "Si vas con chicos luego ninguno se querra casar contigo" (¿?), hasta llegar al "mi vida no tiene sentido sin tí"; el aprendizaje se las trae.
...Esto es todo lo que he podido recuperar...continuará...el drama no es para mí...
Gracias a mi e-ángel
La Cibeles, 03.07.07