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viernes, 11 de mayo de 2007

EL DÍA DE DESPUÉS


Suele situarse a Heráclito en oposición a Jenófanes y tambien a Parménides. A pesar de todo coincide con Jenófanes en la total superación que ámbos manifiestan ante el politeismo antropomórfico, asi como en el reconocimiento de la unidad de todo ente, ya que ámbos piensan que es propio del sabio reconocer que todo es uno. Pero esta coincidencias desaparecen desde el momento en que Jenófanes identifica lo uno con la divinidad inmovil. Y es que Heráclito no ve en el mundo ( ni fuera de él ) ningún ser permanente sino cualidades contrarias conexionadas entre sí, asi como el paso de unos contrarios a otros en un eterno vencer y ser vencidos, aunque la sangre, como veremos, nunca llegue al río. Y es que, según Heráclito, el enfrentamiento de contrarios y el devenir del mundo no implica que este sea un "khaos" sino todo lo contrario, un "kosmos". Y no es un caos porque existe el "logos" (al que Heráclito identifica con el fuego) que permite que todo lo que sucede en el mundo, aún habiendo lucha y enfrentamiento entre los elementos contrarios de la naturaleza, sea fruto de la proporción, del orden y de la medida

En definitiva, según Heráclito, tendemos a considerar la realidad como formada por elementos como separados unos de otros y como opuestos unos a otros, es decir, como una realidad desconexionada y diversa. Pues bien, esa desconexión y diversidad es algo meramente accidental ya que la razón nos muestra que se encuentra intimamente conexionada formando un todo. Ello significa que, según Heráclito, no existe una división realmente absoluta entre lo que consideramos como elementos opuestos.

Heráclito decía tambien que el sol es nuevo cada día en el sentido de que su fuego se vuelve a llenar cada noche con exhalaciones enteramente nuevas. Tambien aquí podemos observar como las ideas de medida y proporción son esenciales en el pensamiento de Heráclito. Existe un texto en donde "díke", que personifica la regularidad, la proporción y la medida, impide que el sol sobrepase sus medidas y, con ello, que se acerque demasiado a la tierra.