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viernes, 6 de julio de 2007

DESNUDO


Irene
tiende sus trapos al sol,
prestando
misterios a la siesta
de bragas comprometedoras
y sábanas alcahuetas...

Irene
tiende el alma en el balcón
y el viento, indiscreto,
la explora,
resucitando formas
gorditas y habladoras...

Irene
columpiándose en los alambres,
Irene
convidándome a conocerla,
emplazándome...

No comprendo cómo puede usted
pasar y no verla...

Irene
tiende sus trapos al sol
y algo en mí
se aroma y despereza,
jugando a las adivinanzas
y a los rompecabezas.


No comprendo cómo puede usted
pasar y no verla...


"Irene"
Joan Manuel Serrat

jueves, 14 de junio de 2007

LEYENDAS URBANAS


..."En este momento el unicornio se paseó contorneándose cerca de ellos, con las manos en los bolsillos.

--He salido ganando esta vez, ¿no? --le dijo al rey apenas mirándolo por encima cuando pasaba a su lado.

--Un poco..., un poco... --concedió el rey algo nerviosamente--. No debiste haberlo atravesado de esa cornada, ¿no te parece?

--No le hizo el menor daño --aseguró el unicornio sin darle importancia, e iba a continuar hablando cuando su vista se topó con Alicia; se volvió en el acto y se quedó ahí pasmado durante algún rato, mirándola con un aire de profunda repugnancia.

--¿Qué es... esto? --dijo al fin.

--Esto es una niña --explicó Haigha de muy buena gana, poniéndose entre ambos para presentarla, para lo que extendió ambas manos en su dirección, en característica actitud anglosajona-. Acabamos de encontrarla hoy. Es de tamaño natural y ¡el doble de espontánea!

--¡Siempre creí que se trataba de un monstruo fabuloso! --exclamó el unicornio--. ¿Está viva?

--Al menos puede hablar --declaró solemnemente Haigha.

El unicornio contempló a Alicia con una mirada soñadora y le dijo: --Habla, niña.

Alicia no pudo impedir que los labios se le curvaran en una sonrisa mientras rompía a hablar, diciendo: --¿Sabe una cosa?, yo también creí siempre que los unicornios eran unos monstruos fabulosos. ¡Nunca había visto uno de verdad!

--Bueno, pues ahora que los dos nos hemos visto el uno al otro --repuso el unicornio-- si tu crees en mi, yo creeré en tí, ¿trato hecho?

--Sí, como guste --contestó Alicia"...





"A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado"
Lewis Carroll Dodgson (1832 - 1898)