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jueves, 14 de febrero de 2008

14 DE FEBRERO


Érase una vez un muchacho sencillo, que se enamoró de una muchacha simple. Flechado del amor, -él- la siguió hasta su casa, para hablarle del desbordado sentimiento de su corazón. Y a ella le gustó -oh- la sensación de ser admirada y amada sin hacer esfuerzo alguno.

Un día cualquiera, él se atrevió un poco más, y le dijo, con más miedo que verguenza: ¿me amas como yo te amo?

¿Amor por amor? -dijo ella- ¿Cómo sabré que de verdad me amas si no sufres por ello? Y le respondió:

Si eres capaz de venir a mi puerta durante 100 noches, y quedarte firme al pie de mi ventana, yo estaré segura, y quizá te ame. El corazón del muchacho se estremeció sin entender, pero tan intenso era su sentimiento que le pareció una prueba insignificante para lo que estaba dispuesto a hacer por ella.

Y cada noche, durante 99 días, con la luna y sin la luna, ante el calor y el bajo el frío, desde la lluvia, y contra el viento, sobre la nieve y entre la escarcha, ante la tormenta incluso, estuvo de pie frente a su casa, mirando a su ventana, sólo por ver asomar sus ojos, que le hacían aguantar un día más el sin sentido de su sufrimiento.

Y precisamente esa noche, -a punto de colmar la prueba de su amor inmenso-, escuchó por un instante a su propio corazón, -fatigado- que le decía: la amas, no le pides nada, le dedicas tus pensamientos y tu tiempo, su ser es para ti mas importante que tu propia alma...y sin embargo ella no se conmueve por tu padecimiento…no ha venido a tomarte de la mano o a cubrirte del frío o de la lluvia…ni te ha dado un sorbo de agua, ni una sola palabra de aliento, y yo -palpitó el corazón- no he sentido el latir de otro corazón…¿necesitas de verdad su respuesta?

Ella no siente amor, -suspiro muy hondo- el muchacho. ¿Cómo amor puede probarse con dolor?, -pensó- inundado de tristeza, mientras acudía a su recuerdo el primer minuto de la alegría de su emoción.

La noche del día 100, el muchacho ya no acudió bajo la ventana: -Su amor no era suficiente-, creyó ella; -Mi amor no era suficiente para los dos-, pensó él.




Y Amor quedó en entredicho -y entre nosotros-, para poder contar cada 100 días, este cuento que cuenta, del Amor, y de sus descontentos.



Cuento de los 1OO días




http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Valent%C3%ADnhttp://es.wikipedia.org/wiki/Valent%C3%ADn_%28santo%29
http://www.elmundo.es/especiales/2008/02/espana/enamorados/canciones/index.html