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sábado, 28 de noviembre de 2009

LA POBLACIÓN

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Sobre el territorio, se superponen factores socio-económicos variables. Aquí se señalan, características que pueden aconsejar “demarcaciones” específicas, si se quieren seguir criterios alternativos o complementarios a los meramente territoriales, y que atienden al interés general.

Un país desarrollado -España-, no podría asumir un servicio universal de telefonía e Internet para sus ciudadanos que ya de entrada resulte insuficiente, aunque éstos supongan un volumen reducido, o envejecido, o aislado.

La Administración está obligada a obviar los criterios de rentabilidad económica, y a contribuir a la sostenibilidad del bienestar en todo el territorio.


I. ZONAS SUSCEPTIBLES DE AISLAMIENTO O DIFÍCIL COMUNICACIÓN

Se debe a diversas razones y con diferentes grados de dificultad en la comunicación. Los principales factores naturales que propician este aislamiento son:

Altitud. España es uno de los países de mayor altitud media de Europa (más de 600 m), lo que provoca dificultades de accesibilidad en las zonas altas, especialmente en invierno, con excepción de las estaciones de deportes de invierno, que por razones económicas y gran intensidad de ocupación puntual disponen de excelentes comunicaciones terrestres y telecomunicaciones.

Topografía. Combinada con la altitud, la topografía quebrada de gran parte de España origina el aislamiento, en mayor o menor grado, de las áreas montañosas. España dispone de mayor número de cordilleras que ningún otro país europeo, y las fuertes pendientes y dificultades de actividad económica crea multitud de entidades de población de pequeño tamaño, que tradicionalmente han contado con dificultades físicas de comunicación.

Alejamiento. Las áreas insulares (Baleares y Canarias), así como Ceuta y Melilla, presentan un alejamiento de la Península y, por ende, del conjunto de Europa. En otro orden, ciertas zonas de la Península están alejadas de los principales centros urbanos y de actividad económica, lo que supone menos accesibilidad y menos opción de servicios.

Es también el caso de las áreas montañosas y áreas del interior de Galicia, Cantabria, Asturias, Castilla y León, Castilla - La Mancha o Andalucía. Las especiales características de estas áreas ya fueron reconocidas por el Estado, (1982) con la creación de las Zonas de Agricultura de Montaña, (ZAM), que también ha contado con el apoyo de la UE, con el fin de mantener su población y actividad. Estas ZAM se caracterizan por sus dificultades topográficas y edáficas, sus bajas densidades demográficas (y por tanto escasez de servicios sociales) y el envejecimiento de su población.

Como consecuencia de todo ello, las Comunidades Autónomas han regulado sus ayudas a estas zonas con programas de ayuda y desarrollo, como el turismo rural y de naturaleza, y cuentan con ayudas de la UE, del Estado y de las Autonomías. La carencia de servicios de futuro de comunicaciones y telecomunicaciones significaría un retroceso en todos los órdenes y las ahogaría, provocando su desertización demográfica.





II. ZONAS DE ENVEJECIMIENTO ACUSADO Y BAJA DENSIDAD

Envejecimiento y baja densidad son dos condiciones demográficas de amplias zonas del mundo rural español y al aparecer unidas multiplican sus efectos y las condiciones negativas a las que se enfrentan sus habitantes, lo que requiere soluciones que las mejoren y no decisiones que las agraven.

Las principales Comunidades Autónomas que poseen amplias zonas donde se dan estas condiciones son Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y zonas del interior de Galicia, Asturias y Cantabria (y, en menor proporción, áreas de Extremadura y Andalucía). Sus datos son:

Densidad inferior a 20 hab/km2. La densidad media española es de unos 93 hab/km2, y en casi todas las comarcas de montaña o de altos páramos de las Comunidades citadas, exceptuando las capitales, núcleos urbanos y cabeceras de comarca la densidad baja a menos de 5 hab/km2.

Fuerte envejecimiento de su población. Razones como el alargamiento de la vida, el retorno a los pueblos de jubilados que en los años 60 y 70 protagonizaron el éxodo rural son importantes, pero sobre todo, el éxodo rural de población joven o madura (en edad de trabajar y de procrear) y la consiguiente bajísima natalidad son las que explican esta situación. En la mayor parte de estas zonas las tasas de fecundidad son inferiores a 1 hijo/mujer, muy alejadas de la tasa de sustitución (que se sitúa en 2,1 hijos/mujer), lo que hace que no haya niños ni escuelas (salvo en las agrupaciones comarcales), sustituidas por los centros de mayores. Por esta razón existe un elevado índice de población mayor de 65 años (que en toda España supone unos 7,8 millones de personas -16,7 % del total nacional-) y un escaso o nulo número de niños (unos 6,8 millones en total - un 14,5 % de la población española-).

Escaso tamaño poblacional de los núcleos. De los 8108 municipios con que cuenta España, casi dos tercios (unos 5.000) tienen menos de 1,000 habitantes, con aproximadamente 1,5 millones de habitantes, en total. No se puede desconocer, por tanto, la realidad demográfica española, las características del poblamiento, y sus necesidades urgentes de servicios de telecomunicación.





III. ZONAS DE ECONOMÍA EMERGENTE

Aunque sea difícil establecer un área que responda a este criterio, ya que lo económico está en continua transformación y se trataría muchas veces de municipios más que comarcas, o áreas extensas, pueden tener en consideración de “zonas” aquellas que se asocian a determinadas actividades o a explotaciones peculiares:

Áreas de agricultura intensiva: Incluyen tanto las zonas de invernaderos (Campos de Dalías y Níjar, en Almería; Murcia; laderas serranas de la Costa del Sol: costa occidental de Huelva, especialmente Lepe; Baleares; áreas próximas a Barcelona, etc) como las de cultivos hortofrutícolas (Levante; Vegas del Guadiana; La Rioja y vegas del Ebro y afluentes; comarcas del Segre y Cinca, en Lleida; Ribera del Duero, etc)

Áreas de acuicultura: Costas gallegas y asturianas; puntos de Levante, Costa del Sol y Andalucía Occidental.

Parques tecnológicos: Casi siempre, en áreas metropolitanas: Madrid, Barcelona, Málaga.

Áreas de turismo y áreas residenciales permanentes de extranjeros: Pueblos de la Costa del Sol, de la Axarquía (Málaga), Alicante, Baleares y Canarias. Además, ciertas áreas de turismo rural.

Áreas de deportes de invierno. Valles pirenaicos y puntos de las cordilleras Cantábrica, Ibérica, Central y Penibética.

Áreas de Parques Nacionales y espacios naturales protegidos: En algunos casos son lugares muy visitados y con estructuras adecuadas para recibir esos visitantes. El Teide (más de 3 millones de visitantes/año), Ordesa (más de 1,5 millones de visitantes/año), Picos de Europa, Doñana, Monfragüe,etc.







Reding sólo tiene ojos para las redes de nueva generación
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24.11.09


"Obama no se entiende sin la Red"
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El Servicio Público Universal de telefonía Parte VI

lunes, 23 de noviembre de 2009

LAS OPCIONES

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Partiendo de este mínimo, y recordando todas las posibilidades (fibra, red móvil, inalámbrica, satélite) y aplicaciones tecnológicas (las de pasarela residencial, etc) que ya no son una fantasía de futuro, habría que considerar como opciones mínimas deseables para la prestación del servicio:

1 Mb para “sustituir” a la prestación del correo convencional

2 Mb para que los equipos informáticos de última generación tengan interactividad real en el rendimiento en todas sus aplicaciones

3 Mb para poder acceder e interconectar los servicios de valor añadido, y los ya en marcha de la economía digital. Y por supuesto, para la relación con la e-Administración, que en un futuro próximo será obligada.

Puede que resulte comercialmente interesante para los operadores, dar más por menos, si contemplan plazos medios de “retorno” de inversión, una vez que la banda ancha les permita ofertar bajo demanda, la variedad de servicios que no están contemplados en el precio del servicio universal, pero que sin duda se irían implementando en la costumbre de los usuarios y cuya puesta en servicio se reflejaría en las cifras de facturación. O ser adjudicatarios de una zona “buena” y otra “mala” que les proporcionen “resultados cruzados”.

Otro requisito exigible para la prestación del servicio telefónico en calidad de suministrador universal, y a vueltas con la eliminación del soporte papel en las guías de usuario, sería el establecimiento de oficinas presenciales de atención al cliente en cada unidad geográfica adjudicada, con el fin de atender consultas quejas y reclamaciones en cada demarcación asignada de manera “real”, y evitar así la permanente “desatención virtual” de la atención telefónica actual, que genera frustración e impotencia en los usuarios y ocasiona, a la vista de cualquiera, el incumplimiento de las obligaciones de los operadores respecto al servicio de atención a usuarios. Este tipo de servicios son de una deficiencia clamorosa, -cuándo no tercermundista- y requieren una solución drástica. La atención presencial mejoraría la asombrosa estadística de quejas y reclamaciones que sobre el servicio telefónico llegan a la Administración, y que lideran el record de reclamaciones por otras causas.

En todo lo expuesto, y al margen de las prescripciones legales y técnicas que se determinen en los pliegos de condiciones de un concurso público de adjudicación, hay que apelar –consecuentemente- a los muy nombrados principios de responsabilidad social corporativa de los operadores, que no pueden actuar con una ética diferente a la que se atribuyen, en el servicio que prestan, ni en la sociedad en la que lo hacen, y que quedan “corporativamente” obligados a atender a sus clientes.

Y por otra parte, la Administración, -por el artículo 149 de la Constitución Española, queda obligada a tutelar los derechos de los ciudadanos en su competencia exclusiva sobre el régimen general de comunicaciones, -postal o de telecomunicación.





Internet: un derecho y no un privilegio
abc.es (Valencia)
23.11.09








El Servicio Público Universal de telefonía Parte III

jueves, 28 de mayo de 2009

LO QUE SUBE, BAJA

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El gigante español reacciona al nuevo clima de ahorro, con rebajas en su servicio de banda ancha. El objetivo es retener a su base de clientes para que no emigren a competidores más baratos.

La crisis económica no perdona y está obligando a todas las empresas a revisar su estrategia. Telefónica ha tenido que apuntarse al cambio y aplicar fuertes reducciones de precios en sus dos negocios principales: el ADSL y la telefonía móvil.

Si el pasado 20 de abril Movistar lanzaba una tarifa revolucionaria denominada Contrato Simple, que ofrece precios por minuto muy bajos, más propios de un operador de bajo coste (9 céntimos por minuto a todos los destinos y horarios, y 9 céntimos el SMS) sólo un mes después ha puesto en marcha una estrategia similar en la banda ancha fija, lanzando un servicio de ADSL, con una velocidad de 3 megas y sin ningún tipo de limitación de descarga, por un precio de 28 euros al mes, lo que supone 12 euros menos ( o una rebaja del 30%) respecto del precio estándar de 40 euros mensuales.

La importancia de la iniciativa se deriva de que es la primera rebaja real de precios que Telefónica aplica a sus servicios de ADSL en siete años, desde que en agosto de 2002, fue autorizada a vender servicios de banda ancha minorista.

Desde entonces, el gigante español había mantenido inamovible el precio de 40 euros mensuales, aunque ha ido aplicando periódicamente mejoras en la velocidad de bajada que se inició con 256 kilobytes y ahora está situado en 6 megas. Esta estrategia le ha permitido mantener uno de los ingresos medios por usuario (arpu) más altos de la industria, aunque las estadísticas, especialmente las europeas, vienen situando a España como uno de los países con la banda ancha más cara de Europa.

Además, la operadora española no se había visto penalizada en su cuota de mercado por mantener precios más altos que los de la competencia. Durante 2007 y 2008, Telefónica ha seguido manteniendo casi intacta su cuota, situada alrededor del 56% del mercado total de banda ancha en España. La operadora española se ha beneficiado históricamente de la desconfianza del público a otras operadoras, así como de la debilidad de sus competidores (grupos como Orange, Ono, Tele2 o Jazztel), aquejados de diferentes problemas (financieros, organizativos, etc).

Por eso, Telefónica mantenía holgadamente una cuota de captación de clientes superior a su cuota de mercado, que en el segundo y tercer trimestre de 2008 llegó al 70% y 74% de las altas totales. Además, la operadora puso en marcha, ya en 2008, una estrategia de rebajas y promociones temporales que ofrecían importantes descuentos, superiores al 30%, y que fijaban un precio mensual en 26 euros. Sin embargo, estas promociones nunca han durado más de 12 meses, transcurridos los cuales se volvía al precio estándar de 40 euros.

Sin embargo, la crisis económica y el aumento del paro, han hecho que los clientes de telecomunicaciones presten mucha más atención al coste real de los servicios que utilizan, y ha aflorado una nueva sensibilidad al precio, muy superior a la que había en momentos de bonanza económica.

Por eso, la cuota de captación de clientes de Telefónica se ha ido reduciendo, ya que muchos usuarios prefieren ahora ofertas más baratas de sus competidores. Este deterioro se ha agravado en el primer trimestre de 2009. Hasta marzo, Telefónica ha pasado a captar sólo el 22% de los nuevos clientes de ADSL, mientras que competidores hasta ahora menores, como Jazztel y Tele2-Vodafone, han cobrado protagonismo.


Con todo, la nueva oferta de 28 euros, es, en realidad, parte de una estrategia defensiva, ya que no se va a promocionar ni será objeto de campañas publicitarias masivas. El peligro de esta oferta para Telefónica es que puede canibalizar la propia base de clientes de Telefónica, que podrían pasarse masivamente a la nueva modalidad, lo que supondría un quebranto para los ingresos y los márgenes de la operadora.

Para que eso no ocurra, Telefónica, como ocurre en el resto de los operadores, reserva esta oferta como último recurso para intentar retener a los clientes que ya han decidido dejar el grupo y aceptar una oferta más barata de un competidor y que no pueden ser convencidos por las promociones temporales.

Telefónica había mantenido desde 2002 el precio de su ADSL estándar, es decir, sin límites de descarga, en 40 euros al mes.

A pesar de mantener precios superiores a sus rivales había logrado captar masivamente a los nuevos usuarios, que desconfiaban de otros grupos.

Pero la crisis ha obligado a todo el mundo a mirar el euro. Y la cuota de captación de Telefónica se ha desplomado al 22%. Por eso lanza un ADSL más barato, a 28 euros.

Telefónica no quiere renunciar a ninguna posibilidad de financiación. En tiempos de crisis, con el grifo de los mercados financieros funcionando a cuentagotas, la operadora de telecomunicaciones ha solicitado un préstamo de 240 millones de euros al Banco Europeo de Inversiones (BEI) para el desarrollo de sus infraestructuras ultrarrápidas de acceso a Internet.

El crédito, solicitado por Telefónica I+D, está en fase de estudio por parte del BEI, y cubriría el 50%del coste del proyecto de la operadora que preside César Alierta.

En la petición al banco europeo, que concede créditos blandos para inversiones que aporten beneficios directos a los ciudadanos europeos, principalmente vía innovación, Telefónica se limita a especificar como objeto “el desarrollo completo de tecnología para redes de banda ancha de alta velocidad entre 2009 y 2011”. Los proyectos se desarrollarán en los centros de I+D de Telefónica en Madrid, Barcelona, Valladolid, Granada y Huesca.

Estas iniciativas son una práctica habitual de Telefónica. El pasado año, la compañía dispuso el importe de los préstamos formalizados con el BEI, para el desarrollo de tecnología para telecomunicaciones móviles, por un importe total de 450 millones de euros, de los que 375 millones de euros tienen un vencimiento a 7 años y los restantes 75 millones de euros a 8 años.





La crisis fuerza a Telefónica a bajar el precio del ADSL
I. del Castillo / J. Montalvo
expansión.com 26.05.09







Más rebajas
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